Día 1: Sumérjase en la cultura.

Experimente la influencia e historia de siete poderes coloniales en las ciudades de Christiansted y Frederiksted. Visite los fuertes de la ciudad o aprenda sobre los tiempos de la caña de azúcar en el museo-plantación de la finca Whim. Realice una excursión por la mundialmente famosa destilería de ron Cruzan y pruebe un poco del excepcional y suave ron de la isla. Asegúrese de detenerse en algún comedor local para probar calalú, guiso de cordero y arepas.

Día 2: Buceé en el profundo mar azul.

St. Croix ofrece algunos de los mejores lugares de buceo del Caribe. Experimente los numerosos barcos naufragados, arrecifes y buceo de pared que la isla tiene para ofrecerle. Profesionales certificados del buceo lo guiarán a través de las aguas para descubrir tortugas, caballitos de mar y arrecifes de coral llenos de vida. ¿No es buzo? Programe un "curso de complejo" con uno de los operadores de buceo locales y estará buceando después de algunas breves lecciones.

Día 3: Siéntese y relájese.

Tome un velero hacia el monumento nacional arrecifes de Buck Island. Esta isla de 176 acres es el santuario perfecto para practicar esnórquel o hacer pic-nics. Dé un paseo tranquilo en kayak en el Parque nacional y reserva natural Salt River Bay. O relájese en una de las muchas maravillosas playas de St. Croix.

Día 4: Encuentre lo mejor de la naturaleza.

Guías expertos en caminatas lo llevarán por caminos cubiertos, deteniéndose por momentos para probar las frutas locales, comentar el valor medicinal de los arbustos y conversar sobre la historia de la zona. Si prefiere ir en algún medio, cabalgue a través de la selva tropical o dé un paseo en jeep hasta la asombrosa poza de marea de Annaly Bay.

Día 5: Busque un tesoro.

Pasee por los pintorescos barrios de compras a lo largo de la costa y descubra obras de arte originales, joyas hechas a mano, piezas de caoba y otros souvenirs hechos en la isla.

Día 1: Únase a la naturaleza.

Con dos tercios de la isla preservados como Parque nacional, aquí es donde puede conectarse con la naturaleza. Diríjase a la oficina de Servicios del parque para conocer sobre programas, incluyendo paseos para observar aves y presentaciones culturales.

Día 2: Rodéese de azul.

Navegue todo un día para rodear las islas o practicar windsurf. Visite Trunk Bay y realice el famoso camino submarino para esnórquel o, simplemente, disfrute del sol, la arena y el mar en Cinnamon Bay.

Día 3: Permita que la historia lo guíe.

Pasee por las ruinas del molino azucarero Annaberg para obtener la perspectiva de la vida en la plantación, cuando "el azúcar era el rey". Puede ver en exhibición calderas, un cuarto de cocina, un calabozo y el alojamiento de los esclavos en la plantación mejor preservada de la isla. Las pintorescas iglesias de Cruz Bay y Coral Bay, las dos ciudades de St. John, revelan la importancia de la religión muchos siglos atrás.

Día 4: Compre con estilo.

St. John tiene muchas oportunidades para ir de compras. Pasee por las pintorescas y coloridas tiendas de Mongoose Junction y Wharfside Village en Cruz Bay y descubra telas pintadas a mano, arte original, piezas de joyería únicas y otros regalos especiales.

Día 5: Tome una caminata.

Con 22 caminos para elegir, ¡éste es el paraíso de los caminantes! Comience con el camino Reef Bay, donde encontrará petroglifos indios tallados por los primeros habitantes de la isla.

Día 1: Tome el sol

Pase su día en la famosa Magens Bay, constantemente nombrada como una de las playas más hermosas del mundo. Practique esnórquel o snuba en Coki Point en el extremo oriente o practique windsurf en la playa Morning Star en la parte sur de la isla. Nada corona mejor un día en la playa que ver el atardecer desde Paradise Point.

Día 2: Libere su lado temerario.

Monte una moto submarina, planee sobre las aguas mientras practica kiteboarding o nade con los únicos lobos marinos del Caribe.

Día 3: Conozca el centro de la ciudad.

Charlotte Amalie es una ciudad histórica llena de imágenes y sonidos. Dé un paseo a pie por el Jardín de la Emancipación hasta el fuerte Christian y la sinagoga Santo Tomás. Diríjase a la cima de la montaña y vea la isla desde el punto más alto.

Día 4: Compre sin límites.

Dado que es uno de los destinos más grandes para hacer compras del Caribe, puede participar de un poco de diversión libre de impuestos en uno de los muchos complejos de la isla. Diríjase al centro, a Main Street, donde podrá comprar de todo, desde arte local hasta joyas.

Día 5: Explore las profundidades.

Pase unas horas en Coral World paseando por el mar, acariciando tiburones o nadando con los lobos marinos. ¡El esnórquel en la adyacente playa Coki es fantástico!