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Venga a explorar un lugar tan rico en cultura como en belleza.

Una breve historia de las Islas Vírgenes de EE.UU.

Los historiadores documentaron que los primeros habitantes, los ciboneys, llegaron a las islas durante la que se considera la cultura precerámica. Los arahuacos llegaron después, estableciéndose en St. John y St. Croix alrededor del 100 A.D. Probablemente los habitantes más conocidos, quienes llegaron después, fueron los salvajes caribes y los más pacíficos taínos. Recientemente, se ha desenterrado evidencia de su tiempo en la isla, que incluye parrillas de piedra, zemis (esculturas pequeñas con las caras de sus dioses) y petroglifos, rocas talladas exhibidas en Reef Bay Trail de St. John.

Los caribes habían tomado el control de St. Croix, luego llamada Ay Ay, cuando Cristóbal Colón navegó en el río Salt en su segundo viaje en 1493, reclamando las tierras para España. La batalla entre los aborígenes y Colón es considerada la primera sublevación en el Nuevo Mundo. Después de nombrar la isla como Santa Cruz, Colón se dirigió al norte, donde divisó una cadena de islas. Proclamó que se llamarían Las Once Mil Vírgenes en honor a Úrsula, martirizada por los hunos al negarse a casarse con un príncipe pagano.

La desaparición de los primeros habitantes de la isla, los indios, fue evidente cuando llegaron los primeros europeos después de Colón a fines del siglo XVI. Muchos países manifestaron interés en las islas en el siglo XVII, incluso Holanda, Francia, Inglaterra, España, Dinamarca y la Orden de Malta. Pero fueron los daneses quienes establecieron el primer asentamiento en St. Thomas en 1672, expandiéndose hacia St. John en 1694. St. Croix se agregó a la Compañía Danesa de las Antillas en 1733 y, pronto, las plantaciones aparecieron por todas las islas.

Un pacto con el duque de Brandenburgo en 1685 hizo de St. Thomas un puesto para comercializar esclavos. Más de 200.000 esclavos, primordialmente de la costa oeste de África, fueron enviados en barco a la fuerza para realizar trabajos extenuantes cosechando caña, algodón y añil. St. John y St. Croix mantuvieron una economía basada en las plantaciones, mientras que St. Thomas se desarrolló como centro comercial. Despojados de su dignidad y libertad y hartos de las duras condiciones, en 1733 los esclavos atacaron el fuerte Frederiksvaern de St. John en Coral Bay, paralizando las operaciones por seis meses. En 1792, Dinamarca anunció el cese del comercio de personas. La libertad para los esclavos no se otorgó hasta 1848, cuando Moses “Buddhoe” Gottlieb condujo una revolución en St. Croix, 17 años antes de la emancipación en Estados Unidos.

Después de la liberación de los esclavos y el descubrimiento de la remolacha azucarera, la agricultura en las islas declinó. La revolución industrial terminó con la necesidad de que las islas fueran un puerto de navegación, lo que provocó un cambio en el entorno económico. Poco se supo de las islas hasta la Primera Guerra Mundial, cuando los Estados Unidos se dieron cuenta de la posición estratégica de las islas y negoció su compra con Dinamarca por $25 millones en oro. A pesar de que las islas fueron compradas en 1917, no fue sino hasta 1927 que la ciudadanía fue otorgada a los habitante de las islas. El Acto Orgánico de 1936 permitió la creación de un senado y, de ahí en más, el proceso político evolucionó. En 1970, las Islas Vírgenes de EE.UU. eligieron a su primer gobernador, Melvin H. Evans.

El turismo creció en el lugar una vez que Estados Unidos impuso un embargo en Cuba en 1959. Hoy en día, las USVI son un destino floreciente para los visitantes en busca de las vacaciones perfectas.



Cultura y costumbres

Las Islas Vírgenes de EE.UU. son un paraíso con mucho más para ofrecer que las tradicionales vacaciones en la playa. Los visitantes que deseen sumergirse en una profunda experiencia cultural pueden disfrutar de paseos históricos, encuentros culinarios, ferias de artesanos, desfiles, narraciones de historias y otras presentaciones especiales.

Los paseos a pie en St. Thomas y St. Croix presentan los diversos tipos de arquitectura, evidencia de las naciones que colonizaron las islas en los siglos XVII y XVIII. Si se siente con energía, camine por una de las muchas calles escalonadas, la más famosa es la de 99 escalones en St. Thomas, una forma común de llegar a un terreno más alto.

Su viaje cultural continúa con un vistazo a la vida y las creaciones de artesanos y artífices que se ganaban la vida creando piezas funcionales y decorativas. Las casonas restauradas que ahora sirven de museos, como la Casa Haagenson en St. Thomas y el Museo Whim en St. Croix, conservan este pasado, exhibiendo piezas de caoba creadas con gran maestría, delicada ropa blanca y original arte. Las cooperativas de artesanos locales, galerías de arte y colonias de artistas presentan los trabajos de los actuales portadores de tradiciones. Las ruinas de la plantación de Annaberg en el Parque Nacional de St. John ofrece demostraciones culturales diarias, incluyendo cocina a la vieja usanza, en una olla de carbón sobre una llama abierta.



El sonido único de las Islas Vírgenes de EE.UU.... y la danza que lo acompaña

En 2003, la Legislatura aprobó una ley que proclamaba que "el Quelbe es el estilo vocal e instrumental de la música de las Islas Vírgenes, que encuentra sus ancestros en África y Europa. El Quelbe es una fusión de ritmos y cantos bamboula, canciones y melodías cariso y la música tradicional oficial de las Islas Vírgenes."

Históricamente hablando, las bandas del sonido "raspado" que es el Quelbe, fueron creadas por esclavos, músicos autodidactas que creaban sus propios instrumentos y que vivían y trabajaban en las plantaciones de azúcar. Dado que las estrictas leyes danesas prohibían el tambor y las danzas, los esclavos incorporaron sonidos y pasos de baile europeos en sus prácticas. Los nuevos estilos rítmicos creados dieron lugar a "bandas de percusión" que utilizaban flautas de bambú caseras, bombos, triángulos de acero y zapallos (una calabaza seca, ranurada y raspada con una horquilla de cable) para producir el sonido. Mientras evolucionaban musical e instrumentalmente, nació un nuevo tipo de música. Los instrumentos cambiaron a través de los años, incluso se agregó la guitarra, la pandereta, el "tubo" (un viejo tubo de escape) que reemplazaron al bombo y al ukulele. La música hace comentarios sobre eventos actuales, engañar a las esposas y contrabandear ron con pantalones de mujer. Las bandas actuales de Quelbe o "scratch" tienen uno o dos instrumentos adicionales y tienen más popularidad hoy en día.

Dado que las danzas africanas también estaban prohibidas por los dueños de las plantaciones, los esclavos copiaron y adoptaron las cuadrillas, lanceros, gigas, mazurcas, chotis y otras danzas europeas, dándoles su propia interpretación. La cuadrilla popular francesa era muy apreciada por su vaivén de caderas y pasos rítmicos. Los bailarines de hoy llevan trajes de madrás y turbantes caseros. Grupos como St. Croix Heritage Dancers, que bailan la forma de cuadrilla francesa, actúan con bandas locales de Quelbe en eventos especiales y bailes.



Carnaval

Es la mayor fiesta del año y cada isla tiene el propio. El festival de Navidad de St. Croix comienza en diciembre con un desfile de adultos el Día de los Tres Reyes. El carnaval de St. Thomas termina la última semana de abril. Las celebraciones de St. John tienen lugar en la semana del 4 de julio.

El primer carnaval se representó en 1912 durante los últimos años de ocupación danesa y se interrumpió durante la Primera Guerra Mundial. El carnaval, que volvió a nacer en 1952, se convirtió en el segundo festival más grande del Caribe. Se lleva a cabo una serie de un mes de duración de espectáculos de talento y concursantes deslumbrantes para elegir a quien reinará el festival. Eventos divertidos como carreras de botes, el concurso del cerdo engrasado y la carrera de bebés, entretienen a todos en las festividades. Calypso Tents son una serie de concursos de eliminación para coronar a los mejores intérpretes. Los Calypsonions ofrecen comentarios satíricos sobre el estado de las islas, generalmente burlándose de las "chanchullos" de los políticos. Otros eventos populares que tienen lugar en carnaval son j'ouvert, un baile jump up por la mañana, una feria de comidas que presenta los mejores platos tradicionales de la isla y una competencia para coronar al rey y la reina de los grupos del desfile. Un desfile de niños y adultos cierra el mes lleno de vida, con grupos y carrozas brillantemente disfrazados y decorados.



Un saboreo de las islas

Visite uno de los restaurantes locales donde las recetas se pasan de generación en generación. Algunas de nuestras favoritas incluyen buñuelos de zapallo, calalú (relativo al quingombó), relleno de papas (pruébelo para el día de Acción de Gracias) y, como un postre verdaderamente diferente, lechada roja (un plato con tapioca introducido por los daneses).

Buñuelos de zapallo
1 ½ taza de zapallo pisado
¼ taza de azúcar
¼ cucharadita de sal
1 cucharadita de esencia de vainilla
1 cucharadita de polvo de hornear
1 ¼ taza de leche
1 taza de harina común
Aceite para freír

Retire las semillas y las fibras filamentosas del centro del zapallo. Corte el zapallo en partes pequeñas para hervir más rápido. Colóquelas en una olla y cúbralas con agua. Hierva hasta que el zapallo esté tierno. Retire el agua y quite la cáscara. Pise con un tenedor. En un bol, mezcle zapallo, azúcar, sal, vainilla, polvo de hornear, leche y harina y bata hasta que los ingredientes se mezclen. Se recomienda no utilizar una batidora eléctrica. Vierta cucharadas en el aceite caliente y fría de 1 a 2 minutos de cada lado. Seque en papel absorbente. Haga 12 buñuelos. Por buñuelo: 115 calorías, 6 gramos de grasa, 3 miligramos de colesterol y 86 miligramos de sodio.

Calalú
“El calalú trae buena suerte en Año Nuevo, especialmente para los amantes", dijo Arona Peterson, experto local en comidas y autor de Comida y folclore de las Virgin Islands. "Los ancianos creían que si le servías calalú a la persona que amabas en la noche de Año Viejo, hasta junio se celebraria una boda."

½ libra de carne salada, cola de cerdo o carne ahumada
Agua
Hueso de jamón, si hay; un sustituto común es pavo ahumado
1 (10 oz.) paquete de quingombó cortado congelado
½ cebolla grande
Especias (tomillo, apio, perejil, aproximadamente 1 cucharada de cada uno)
1 taza de pescado sin espinas (es preferible un pez blanco con piel), frito
1 diente de ajo
½ ají (el ají habanero funciona bien)
1 (10 oz.) espinaca congelada picada

Sumerja la carne salada en agua durante unas horas. Como con los buñuelos, su mercado internacional puede tener cola de cerdo. Si no está salada, no es necesario sumergirla en agua. Lave y cubra con agua. Ponga a hervir. Cocine a fuego mínimo hasta que esté tierno. Mientras, fría el pescado y deje enfriar. Retire la carne del agua y apártela. Añada agua hasta la mitad. Coloque el hueso de jamón o el pavo ahumado y el quingombó. Añada cebollas, especias, ajo, ají, pescado sin espinas y espinaca. Deje cocinar a fuego lento una hora, hasta que la mezcla tenga la consistencia de un guiso. Vuelva a colocar la carne y deje estacionar otra ½ hora. Generalmente, el guiso se sirve con hongos, un plato con harina de maíz similar a la polenta. Creo que con una o dos rondas de polenta es suficiente. 8 porciones. Por porción, 155 calorías, 2 gramos de grasa, 43 miligramos de colesterol y 307 miligramos de sodio.

Relleno de papas
Esto es tan delicioso, que se sirve con todo, excepto con pescado. Es una gran sorpresa para la cena de Acción de Gracias.

6 papas blancas grandes
4 cucharadas de puré de tomate
1 cebolla pequeña, en trozos
¼ taza de azúcar
2 tallos de apio
1 pimiento dulce verde mediano, en trozos
1 cucharadita de ají, en trozos
¾ taza de aceite vegetal
1/3 taza de pasas de uva
3 ramilletes de perejil
1 cucharada de sal
2 cucharaditas de tomillo, picado
1 cucharadita de aceitunas españolas
1 cucharadita de salsa Worcestershire

Pele, corte las papas y hiérvalas en agua con sal. Cuando estén tiernas, retire el agua y píselas. Añada aceite de cocina en una sartén y saltee las pasas, aceitunas, cebolla, pimiento verde y apio hasta que estén transparentes. Añada la salsa Worcestershire, ají y azúcar. Vierta esta mezcla, en tandas, en papas pisadas. Puede sobrar un poco de aceite que puede desechar. Coloque relleno con una cuchara en una sartén con grasa y hornee a 350 grados durante 25 minutos, aproximadamente.

Lechada roja (Rodgrod)
Sin dudas, es herencia de los daneses. Localmente, era servido tradicionalmente en Transfer Day (31 de marzo). Disfrutamos de este plato cuando deseamos saborearlo.

2 pintas de guayabas con piel y semillas
¼ cucharaditas de sal
¼ taza de tapioca de cocción rápida
2 tazas de agua
1 taza de azúcar
1 cucharadita de esencia de vainilla
1 pizca de macis
1 pizca de nuez moscada
1 pizca de canela

Lave la fruta. Pele y corte las guayabas. Coloque en una sartén con 1 1/2 tazas de agua. Deje estacionar, cubierto, por 20 minutos. Seque. Guarde las cáscaras para usarlas más tarde. Mida el líquido, añadiendo suficiente agua hasta lograr 2 ½ tazas de líquido. Añada azúcar, sal y ponga a hervir. Mezcle constantemente. Mezcle tapioca en ½ taza de agua y añada lentamente junto con las especias. Ponga a hervir nuevamente, mezclando constantemente. Retire del fuego cuando los granos de tapioca estén claros. Añada esencia de vainilla. Vierta en recipientes de cerámica o en ramequines individuales. Sirva con crema espesa.